
Vivimos aferrándonos a mentiras, a luces que nosotros mismos encendemos, a ilusiones que nosotros mismos inventamos, a sonrisas y miradas que nos hacen sentir mejor, a un oasis que aparece cuando más lo necesitamos, a buenos sentimientos que nos animan a enfrentarnos a todo un día más.
¿Nunca os habéis preguntado qué pasa cuando todo eso ya no está? Cuando no te queda otra que enfrentar la realidad, cuando nos quedamos a oscuras, cuando las ilusiones se vuelven inútiles, cuando las sonrisas y miradas desaparecen de los rostros, cuando el oasis se desvanece, cuando los sentimientos son de todo menos buenos. ¿Qué pasa entonces? Que no tenemos nada a lo que aferrarnos.
Y cuando no queda nada, lo único que puedes hacer es dejar pasar el tiempo. Esperar. Todo mejorará.
-T-
No hay comentarios:
Publicar un comentario